La sostenibilidad










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Crisis económica y crisis ecológica              

por Manuel Barrero, oficina verde europea

El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, exige la moderación salarial por el "frenazo económico". A penas tres meses después de haber negado la crisis, por fin reconoce que estamos ante un cambio de ciclo económico y que el "expansionismo" de los últimos años se ha acabado. Sin embargo, el Gobierno aún se resiste a utilizar el término crisis. Pues bien, mal que le pese al Gobierno que preside José Luís Rodríguez Zapatero, estamos ante una crisis cuya salida no depende ni de España ni siquiera de Europa, sino de países como China o India, que se están revelando como los verdaderos motores del crecimiento económico mundial.

Lo que ocurre, y esto es inédito, es que nuestro planeta se enfrenta con el agotamiento de los recursos naturales, confirmado por la continua subida de precios de las materias primas, ante el desequilibrio que se produce por la insuficiencia entre la oferta y la demanda. Y todo ello con el cambio climático como telón de fondo. Es decir, otra crisis de innegable envergadura, que como consecuencia del efecto invernadero ya está produciendo efectos en el sector agrícola. Esa disminución de rendimiento está provocando un alza de precios, agravada por la disminución de las superficies cultivables, a favor de la colonización urbana y de los agrocombustibles.

La inflación no se contiene con medidas compensatorias a determinados sectores como pretenden hacer algunos gobiernos y entre ellos el nuestro. Las revueltas, por ejemplo, en los continentes africano y asiático por las constantes subidas de precios de los alimentos básicos como el arroz, constituyen una muestra de que esta inflación no es monetaria. Y si no tiene un origen monetario tampoco puede ser combatida por medio de políticas monetarias como pretende el Banco Central Europeo. Hoy ya no es posible recurrir a la clásica técnica de reactivar el consumo para relanzar el crecimiento. Esencialmente, porque esta cultura depredadora de los recursos naturales provoca grandes tensiones en los mercados de materias primas y las amplifica en los mercados financieros.

La globalización de los modelos de producción y consumo, hacen que el crecimiento de algunos ya no pueda ser compensado por la explotación de otros. La huella ecológica demuestra que necesitaríamos tres planetas como el nuestro para generalizar un sistema de consumo equivalente al de los países desarrollados de la UE, como Alemania, Inglaterra o Francia.

Se necesita una política estructural a nivel mundial. Modificando, naturalmente, el modelo de producción para evitar la depredación de los recursos naturales. Y de ese modo, modificar también las relaciones sociales.

Al menos esa es la visión que tenemos de la crisis desde la ecología política. Hacemos una prioridad de la reforma política de transformación social y ecológica desde la perspectiva territorial. Es indispensable conseguir un riguroso respeto por nuestros ecosistemas. Necesitamos un nuevo compromiso social. Y sobre todo, abandonar esa lógica que tantos efectos perversos está produciendo, como es la economía "sólo de mercado". Hoy, y todavía más en el futuro, ese compromiso social será necesario, por no decir indispensable, para garantizar a todos los damnificados por el cambio climático un mínimo vital. De ahí la necesidad de poner en práctica políticas de inversión selectiva. Es decir, Norte/Sur. Y es evidente, que todo esto no se podrá hacer mientras no haya una verdadera regulación financiera. Que es lo mismo que abandonar cuanto antes la lógica liberal que tantos efectos negativos está teniendo para los más pobres.

El ministro Pedro Solbes exige la moderación salarial, pero omite que cuando el barril de petróleo se encarece un dólar, compañías petroleras como Total realizan un beneficio de 150 millones de euros. Y algo parecido ocurre con el resto de las compañías petroleras. Esas mismas, que en buena medida son en parte responsables de esta crisis, están siendo al mismo tiempo las grandes beneficiarias. Y sin embargo, a los únicos que se les pide moderación y sacrificio es a los de siempre.

El presidente Zapatero acaba de ganar unas elecciones, porque fue capaz de convencer a la mayoría de los españoles de que no había motivos para preocuparse por la situación económica. Tres meses después se ha desplomado el sector de la construcción, el del transporte tiene medio paralizado el país, el pesquero ya no sale a faenar y el consumo en general está en caída libre. Y todo lo que se les ocurre a los ministros es la moderación salarial y medidas compensatorias para acallar a los sectores más revoltosos. Cuando en realidad estamos inmersos en una gran crisis económica y ecológica de gran envergadura. Consiguientemente, la solución no está en las políticas monetarias, como algunos pretenden. Ni tampoco podemos seguir creciendo en detrimento de los más pobres. Vamos, que estamos en el atolladero y la cosa va para largo.

Fecha alta: 23/06/2008


El Decrecimiento

Giorgio Mosangini

Collectiu d Estudis sobre Cooperació i Desenvolupament

Ya arraigadas en países como Francia o Italia, las propuestas del decrecimiento aún son poco conocidas entre los movimientos sociales catalanes y españoles. Tampoco han influido todavía en las reflexiones en el ámbito de la cooperación internacional. El artículo intenta presentar una introducción al decrecimiento así como aportar algunas reflexiones acerca de cómo puede afectar a las relaciones Norte-Sur y a la cooperación internacional

Decrecimiento_Nov_2007.pdf

Fecha alta: 20/11/2007


La verdad incómoda de la teoría de "decrecimiento"

La tarta de la Tierra es finita. Cada vez somos más personas que queremos un trozo más grande de esta tarta. Sin embargo, hay una cantidad de harina justa y todas las habas del planeta están contadas. Para más fastidio, nuestra tarta no solo no crece sino se encoge por el envenenamiento de la levadura a causa de unos malos humos. Frente a la sacrosanta manta de "crecimiento" es muy difícil plantear políticamente nuestra crisis de sobreconsumo y la imperiosa necesidad de poner fin a la obscena glotonería de los países del Norte.

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Fecha alta: 19/11/2007


 Cuentos chinos: sin libertad no hay esperanza ambiental

La política ambiental de los chinos se puede resumir en "desarrollo primero, medio ambiente después". La realidad es que ni los 1.300 millones de chinos ni los ecosistemas del planeta pueden permitirse tal lujo. Igual como la mayoría de los países del Sur el Gobierno Chino considera la protección ecológica como una responsabilidad de los países industrializados del Norte, ya que estos todavía tienen unos niveles per cápita de contaminación por encima de países como la China y los países ricos son los grandes culpables históricos de los grandes problemas ambientales.

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Fecha alta: 27/08/2007


Europa no es solo un talonario: ¿Canarias en la periferia o en la feria?

No lo sé. Igual estoy equivocado y la Comisión Europea estaría dispuesta a financiar hasta la construcción de una pista de esquí en medio del desierto si insistiera bastante el estado miembro de la Unión. Si no es el caso dudo que  los bolsillos europeos puedan permitirse el lujo de seguir  costeando a algunas grandes obras canarias que son a todas luces irracionales e innecesarias.

europa_no_es_solo_un_talonario.pdf

Fecha alta: 09/07/2007