Energía












Ver registros a la vez.        Total encontrados: 22

Páginas: 1 2 3 4 5

 Vergonzantes campañas a favor de la gasolina barata

El petróleo se acaba sí, pero también conviene recordar que su extracción, explotación y consumo están destruyendo el planeta y toda su maravillosa biodiversidad. La atmósfera, el aire, las aguas y las tierras de nuestro planeta vivo claman de dolor ante la inmensidad del daño infringido y la destrucción masiva que se extiende por todas partes. 

Pero el petróleo no es el agua ni el alimento que necesitemos para nuestra existencia y salud. 

 

Mucho mejor serían unas campañas para favorecer la urgente transición a otras formas de energía renovables y limpias, y con tecnologías alternativas más descentralizadas y con menos huella destructiva y contaminante. Mejor sería correr hacia otras formas de transporte y movilidad, y no seguir empeñados en mantener nuestra forma insensata de producir, consumir y movernos. Estas extravagantes maneras y estilos de vida propios del actual modelo de desarrollo industrial solo pueden tener una única y terrible estación de llegada si no cambian radicalmente las actuales tendencias del desarrollo: la autodestrucción planetaria. 

Por cierto, esto de pedir gasolina barata a toda costa es propio de una minoría sobre-consumidora y "privilegiada" que somos, y que pone a su disposición y uso el conjunto común de los recursos naturales de nuestra planeta, limitados, escasos, frágiles y enfermos. 

Toca recordar que en el precio de la gasolina, aunque ahora esté subiendo, no se incorporan los infinitos daños a la vida humana y natural que crea en su combustión, extracción, producción, transporte, tecnología, desechos.... Por tanto, el precio de la gasolina no es nada caro, sino más bien resulta ser irrisorio de barato, antes, y ahora también. 

Al Al revés, cuanto más económicamente cara sea la gasolina, más ayudara a la reflexividad, al debate social amplio, y a desincentivar así su consumo a favor de energías alternativas menos dañinas para el conjunto de la humanidad, y que a la vez sean capaces de hacer las paces con el planeta que muere aceleradamente.

Son muy vergonzosas e ignorantes las campañas cibernéticas y en la calle a favor de la gasolina barata. Además de su inviabilidad práctica y efecto contraproducente (¡¡Gasolina barata y para todos!!), carecen de toda dignidad ética y moral al ser una "alegre y autocomplaciente" llamada a favor de la destrucción ecológica de nuestra común y única casa planetaria. Además, en su dimensión social y cultural expresan un peligroso "etnocentrismo" egoísta y propio de la irresponsable y minoritaria clase opulenta de consumidores mundiales que reclaman más y más de la misma medicina que mata: ¡Más petróleo!

Fecha alta: 23/06/2008


 El doloroso fin del petróleo

Cada vez se ven más señales del fin de fiesta.  Son malos augurios para una sociedad consumista en estado de negación, que insiste que la vida puede seguir normalmente con su glotonería como si no pasara nada. Pero la época de ignorar los límites del mundo natural se ha terminado para siempre. Hasta hoy el Gobierno Español ha pensado que bastaban con unos ajustes pequeños y graduales para enfrentarnos a las crisis. No es así.

        Hemos visto las imágenes de tiempos de guerra eco-social: desabastecemiento de alimentos y otros productos de primera necesidad, carreteras bloqueadas, despliegue policial contra conatos de violencia, grandes medidas de orden público, regulación de empleo en las grandes fábricas y acaparamiento masivo de combustible y otros productos. 

       El conflicto de los transportistas hace entrever a pequeña escala la enorme tensión social que provocará el empeoramiento de la crisis energética y ecológica mundial. No es nada pasajero sino estructural. Ya no salen las cuentas de la tierra: el escasez de petróleo, alimentos y agua comienza a agudizar todas las contradicciones de clase,  del abismo norte-sur, de la inmigración y de la misma democracia.  Solo seremos capaces de responder si cambiamos profundamente   nuestras pautas culturales y económicas.

  
Algunas de las respuestas pueden ser las siguientes:

 

  1.  Convertir la necesidad en virtud: Los altos precios de petróleo  pueden servir como una oportunidad para reducir la dependencia de las importaciones de petróleo y dar el empuje definitivo a favor de las energías renovables, el ahorro y la eficiencia, mediante políticas de descentralización, integración arquitectónica y participación social.

   2.  No bajar la presión fiscal sobre el combustible sino dedicar una parte creciente de la recaudación a promover a las fuentes alternativas mediante impuestos finalistas.

   3.  Aplicar una modulación social de las tarifas energéticas para fomentar el ahorro y favorecer a los más débiles.  Quien consume más que pague más. Que haya rebajas en tarifas a los consumidores o pequeños productores eficientes que ahorran de forma sustancial y al mismo tiempo una salida rápida del déficit tarifario (con una subida de 5% o 6%) para el resto de la industria y consumidores.

   5.  Poner en marcha un plan de choque para aumentar el transporte de mercancías al ferrocarril con ventajas fiscales y más inversiones en Renfe mercancías. No podemos aceptar el chantaje de los transportistas.

    6.  Fiscalidad y peajes para desanimar el uso del coche particular. Tasas de congestión para entrar en los centros de las ciudades

    7.   Dar más ventajas al transporte público tanto a  nivel de tarifas como para la circulación prioritaria frente al coche privado. Pactos por la movilidad colectiva con grandes empresas y administraciones públicas para limitar el uso del coche para ir al trabajo.

    8.    Adoptar un serio plan de eficiencia y ahorro con presupuesto suficiente para bajar sustancialmente el consumo en edificios, industrias y centros comerciales.

    9. Crear una nueva fiscalidad española para gravar los beneficios especulativos colosales de las empresas energéticas y sus inversores.

  10. Iniciativas públicas a todos los niveles a favor de la localización de la producción, con acción positiva a favor de productos locales, compras institucionales preferentes de artículos de la misma región,  la organización de mercados eventuales de venta directa de agricultores, pescadores y otros productores.  Penalizar a nivel europeo a los tratos monopolísticos de los intermediarios, como los grandes supermercados, con los agricultores y otros productores que son obligados a producir prácticamente a precio de coste.

Fecha alta: 23/06/2008


La pesca y el petróleo: una perspectiva verde

Durante los meses de primavera de este año se han incrementado las quejas por parte de los pescadores europeos por el rápido aumento de combustible durante el año pasado. Muchos propietarios de barcos se quejan sobre los costes del carburante que ha subido un 40% del total de sus costes operacionales, ya que dicen que no podrán afrontar por mucho tiempo. Están pidiendo subsidios para compensar el gasto de combustible que incluya ayudas de 100.000 € por barco.

El proveer ayudas a los barcos para cubrir costes operacionales por los precios del carburante no resolverá el problema subyacente que enfrenta el sector, y en cierto sentido incluso empeorará la situación.

El alto precio del fuel hoy no es una situación temporal, más bien es estructural y a largo plazo, vinculada a un declive global de las reservas y a un aumento de la demanda. Las consecuencias de la energía cara para los barcos pesqueros debe ser analizada en un contexto más amplio: otro problema que la industria debe aceptar y resolver, pero también un problema de nuestra sociedad que considera la energía barata como un derecho divino.


 Modelo de industria pesquera de la Unión Europea

 

Durante los últimos 39 años, la industria pesquera europea ha perseguido un modelo de desarrollo que consiste en construir barcos de gran potencia y tonelaje, usando motores que virtualmente ignoran los impactos ambientales de sus actividades. Este modelo ha sido dependiente de billones de euros de ayudas a flotas nacionales y privadas, y la suposición de que el fuel continuaría siendo relativamente barato siempre.

 Las consecuencias de este modelo de desarrollo son claras:

 ·       Los bancos pesqueros de la UE han sido sobre explotados en un grado mayor que la media global

·       Tenemos flotas pesqueras demasiado grandes para capturar el pescado disponible y de forma sostenible

·       El uso de prácticas de pesca que aumentan los problemas ambientales y degradan, destruyendo el hábitat marino.

·       Incremento de la dependencia de zonas de pesca no europeas e importaciones de terceros países

·       Uso excesivo de motores de pesca y prácticas que son consumidores intensivos de energía (especialmente varios tipos de redes de arrastre), por lo que la industria global consume un 1,2 % del total de carburante y produce un 1,4% de los gases invernadero

·       Evolución hacia barcos más potentes y grandes, en vez de hacia pequeños, resultando una significativa disminución de empleo.

 

El problema del fuel barato

Los barcos de pesca ya se benefician de una exención de la tasa de fuel, una importante ayuda que, irónicamente, quita cualquier capacidad a los gobiernos para amortiguar los incrementos de precios ajustando los tipos de tasas. Estas ayudas benefician principalmente a los barcos que consumen la mayor cantidad de energía, dándoles una aventaja competitiva sobre los métodos de pesca que son menos dependientes energéticamente.

Dados los muy complejos y profundos problemas actuales a los que se enfrenta el sector, muchos de los cuales han sido agravados por el uso hecho por los estados miembros de ayudas durante los últimos 20 años, acceder a las demandas actuales de la industria de aprobar más ayudas al combustible no puede resolver la crisis ni a corto ni a largo plazo.

 Dado que el precio del fuel crecerá aún más sin duda en el futuro, cualquier tipo de ayuda financiera para reducir los costes de operación de los barcos debería continuar indefinidamente o aplazaría el problema sólo de forma temporal. Mientras tanto, las otras facetas de la crisis quedarían sin resolver. No se conseguiría nada aparte de malgastar el dinero de los contribuyentes.

 Las negociaciones están actualmente en curso en la OMC sobre la reducción de ayudas a la industria pesquera. En las principales listas de prioridades debería prohibirse las ayudas directas como las ayudas al combustible.

 La perspectiva verde

 Los verdes estmos convencidos que hay un futuro para la industria europea pesquera, que puede llegar a ser un productor de empleo y comida sana sostenible y rentable. Sin embargo, esto no puede conseguirse siguiendo las mismas políticas que los Estados miembros han seguido durante los últimos 30 años. Se hace necesario un cambio radical de dirección:

 ·       El actual énfasis en barcos pesqueros grandes consumidores de energía debe dar lugar al uso de motores y técnicas que gasten menos energía y que den mas empleo.

·       Los motores activos que están en contacto con la superficie del mar requieren mas energía que los motores pasivos, además causan daños ambientales, y deben ser modificados para eliminar esos daños o prohibidos en áreas donde el medio ambiente es vulnerable.

·       Las flotas de muchas pesquerías son todavía más grandes de lo necesario, por lo que hay que reducir su capacidad.

·       Estas adaptaciones de las flotas de la UE deben hacerse para flotas de pesca domésticas en aguas europeas y para flotas de aguas lejanas alrededor del mundo, puesto que la solución del problema europeo no puede consistir en simplemente exportarlo a otras regiones.

 Como conseguirlo: el uso adecuado de las ayudas y el derecho a pescar.

 La creación de la actual dependencia energética de las flotas de la UE ha llevado décadas y billones de euros en ayudas que son poco realistas si se espera que el problema sea resuelto rápidamente o sin daños. Un buen comienzo en dicha dirección se realizó en 2002 durante la más última reforma de la política común de pesca, cuando se terminó con los subsidios a la construcción o exportación de barcos, y a ciertos tipos de modernización de los barcos.

 El actual programa de ayudas, los Fondos de pesca europeos (EFF), ya permite a los Estados Miembros subvencionar muchas de las medidas que podrían usarse para reformar las flotas europeas en línea con lo anterior:

 ·       Primer cambio de motor de pesca, que resulte en un método pesquero que use menos combustible.

·       Sustitución de motores por modelos más eficientes desde el punto de vista energético.

·       Apoyo al cese temporal de la pesca bajo ciertas condiciones tales como una reestructuración.

·       Apoyo a proyectos de ayuda a pesca costera de pequeña escala

·       Ayuda a varios tipos de proyectos de comunidades para mejorar la sostenibilidad

 

En la actual crisis climática en las pesquerías, la Comisión debería ciertamente interpretar las provisiones de la EFF en un camino favorable para ayudar a la transición de estos segmentos de la industria de la EU, que demuestra la buena voluntad de ir hacia un modelo de pesca más social y más responsable ambientalmente.

La responsabilidad para la orientación y la consecución de ayudas queda en los Estados Miembros. Cualquier pequeña ayuda debe ser condicionada a reestructurar las flotas a través de las líneas arriba indicadas.

 La actual estructura del mercado hace muy difícil para el pescador pasar a incrementar sus costes al consumidor, especialmente en el mercado globalizado de hoy, con tantos recursos alternativos. Los pescadores deberían recibir un precio justo por su pescado que refleje sus costes de captura, pero el precio debería también ser razonable para los consumidores. Esto requiere una reforma de la organización común del mercado, reduciendo el dominio de los grandes intermediarios corporativos.

 Por último, los Estados Miembros tienen autoridad para asignar sus cuotas nacionales de la forma que más les interese. De esta forma, si proporcionaran términos más favorables de acceso a las actividades pesqueras para aquella parte de la flota nacional que pescan de forma menos destructiva, con uso menor de energía y formas de pesca más selectiva, y de esta forma se crearían incentivos significativos para cambiar el modelo pesquero europeo. Una presión similar a nivel europeo daría resultados si se cuestionara el concepto de estabilidad relativa, para que las flotas que pescan de la forma más apropiada recibieran una cuota superior de las ayudas.

 Los pescadores y las demás partes interesadas deben participar en la reestructuración.

 El sector pesquero es muy diverso en Europa, tanto regionalmente como de pesquería a pesquería en la misma región. Las soluciones a la crisis actual y el mejor camino para una reestructuración del sector deben ir en consecuencia. Es esencial involucrar al sector, solicitar sus ideas e iniciativas para reestructura las flotas y proporcionar opciones para ayudas financieras.

Michael Earle

10 June 2008

Traducción de la oficina de David Hammerstein

Fecha alta: 23/06/2008


 ¿ES POR LA ESPECULACIÓN O ES POR SU CRECIENTE ESCASEZ?

"Solo cuando un alcohólico admite su enfermedad es capaz de curarse. Algo similar ocurre con nuestra funesta adicción al petróleo."
 

 ¿Qué tienen en común las protestas de los camioneros, los motines en África por el precio del combustible, las OPAs frenéticas de fusiones en el sector de las materias primas, o las ganancias fabulosas de las empresas petrolíferas?   

  Todos los indicios apuntan hacia un creciente desajuste entre los recursos petrolíferos limitados y escasos, y la demandas crecientes de este oro negro convertido en un totem central de nuestra civilización industrial. Se trata en definitiva de una crisis socio-ecológica que se crea a partir de la escasez de materias primas como son el petróleo, el gas y los alimentos. Sin embargo, algunos comentaristas y políticos, como Zapatero, achacan las causas de la crisis del precio del petróleo a la coyuntura de una simple especulación económica. Desde este crónico estado de negación y de ceguera ante el problema, les cuesta aceptar que la época de petróleo barato se ha terminado para siempre. 


Por supuesto hay un factor de especulación ya que esta es una parte fundamental de la economía en general y de todos los movimientos del mercado mundial: La carestía inflacionaria aparece cuando el recurso en juego escasea
. Pero ¿cómo podrían tener tanto éxito los especuladores si no fuera por el actual contexto de una demanda creciente de petróleo y a punto de superar la oferta a causa de las nuevas economías emergentes como la China, la India, y otros países. Otros factores añadidos y causantes de la subida del precio del crudo son las mismas expectativas de un continuado aumento de su consumo, son también los indicios de que las reservas de petróleo de calidad escasean, y también es el contexto de gran tensión política y bélica en el Oriente Próximo.

Entonces ¿debemos inculpar a los chinos por su creciente consumo a pesar de que todavía están muy alejados de los estándares de consumo propios de los países más desarrollados? Pero si solo tienen un coche por cada quince habitantes, y comen una tercera parte de la proteína animal y de pescado que comemos nosotros.  Simplemente copian nuestro histórico y anacrónico modelo de desarrollo económico. Este  "maldesarrollo" ignora los elevadísimos costes ambientales y de supervivencia global que comporta al ser muy intensivo en el consumo de recursos de todo tipo, y al tiempo es incapaz de internalizar la escasez y la finitud de los recursos en su misma lógica económica, y en su práctica social y política, 

Hasta hace unos años, solamente una quinta parte de la población mundial era sobre-consumidora de los frágiles y finitos recursos planetarios mediante economías intensivas en el consumo de recursos, principalmente los Estados Unidos, Japón y Europa, además de las elites en todo el mundo. Eran los que se movían mediante coches, comían carne diariamente, bebían refrescos embotellados, y hacían sus compras en grandes centros comerciales.  Sin embargo, en los últimos años, centenares de millones de estas opulentas nuevas clases medias de los "países emergentes" del Sur están entrando en este elitista grupo de sobre-consumidores mundiales y llaman a la puerta del gran banquete de consumo insensato de los limitados recursos terrestres. No es una sorpresa el hecho de que no ya no salgan las cuentas entre una demanda insaciable y un planeta enfermo y amenazado que ya no da más de sí. La tragedia y la crisis está servida si no hay cambios radicales en estas tendencias expansivas y sobre-consumidoras del desarrollo.


Las respuestas iniciales de nuestros grandes líderes parecen las propias de un "enganchado a su adicción", que exige más y más de la misma droga que le mata. Más producción de crudo de los Saudíes. Más bajada de la la presión fiscal sobre la gasolina. Más sustracción de las tierras fértiles de la agricultura para ahora producir el alimento de los coches: los agro-combustibles. Más excavar las entrañas de nuestro planeta y más destruir sus ecosistemas vitales en la búsqueda desesperada de nuevos yacimientos de petróleo. O incluso, la locura de este delirio adictivo llega a querer cambiar la droga dura de petróleo por una droga aún más potente y peligrosa como es la nuclear, y aún a pesar de todos los daños ecológicos y de los peligros a la seguridad y el terrorismo que acompañan a la energía atómica. 

Achacar la crisis del petróleo a la "especulación" económica, es sencillamente no querer enterarse de las malas noticias que nos llegan de la realidad: la dura verdad de que estamos entrando en los últimos pero largos coletazos del fin de la civilización del petróleo.

Cuanto antes seamos capaces de enfrentarnos con la verdad de nuestra precaria existencia, y con los límites y peligros de recursos como el petróleo, antes podremos trazar los radicales giros sociales, culturales y económicos necesarios para construir una sociedad basada en las energías renovables, el ahorro y la eficiencia.

Fecha alta: 23/06/2008


Energía Solar: empezar la casa por el tejado

(materiales para conferencia de energía solar en Valencia el 11 abril del 2008)

Lo pequeño es más hermoso bajo el sol.

España tiene un clima especialmente favorable para la energía solar fotovoltaica, es decir que transforma la radiación solar en energía eléctrica mediante paneles. El balance de energía invertida/energía recuperada es especialmente positivo, ya que en 3 o 4 años se recupera la energía invertida en hacer la planta solar, y siendo que la vida productiva de la misma es de 30 a 40 años.

La energía solar es una fuente energética muy apropiada para la producción descentralizada y las redes inteligentes. Una desventaja que tiene es que para producir mucha energía se necesita ocupar unas superficies relativamente grandes, pero es una fuente energética especialmente adecuada para su instalación en los techos o en las estructuras de las edificaciones, cumpliendo así una doble función. Aunque la potencia solar de España está en pleno auge y avance, sin embargo la energía solar ha de crecer mucho más bajo formas aún más sanas, socialmente más equitativas, y más eficientes.

Al contrario de lo que ocurre en otros países europeos, en España no se prima económicamente más la instalación solar en los tejados de los edificios que la instalación en los huertos solares. Tampoco se fijan grandes diferencias en la remuneración económica recibida por la energía inyectada a la red por parte de las pequeñas, las medianas o las grandes instalaciones solares. Actualmente en España se está dando un desequilibrio que es urgente alterar: más del 90% de la capacidad fotovoltaica generada está siendo instalada en el suelo y menos del 10% en los edificios. Por ejemplo, ocurre lo contrario en Alemania, donde hay una legislación que favorece más la integración de los paneles solares en los edificios, y más del 90% de la potencia solar está instalada en cubiertas, más de 250 mil personas poseen ya placas solares fotovoltaicas. ¡Ya es hora de reivindicar la integración arquitectónica de la energía solar!.

1. La energía solar y los solares en su justa medida

La generación energética por medio de energías renovables suele ser muy intensiva en su necesidad de superficies, y además suele ser muy agresiva por su daño al paisaje. La proliferación de enormes huertos solares sobre tierras fértiles o sobre ecosistemas frágiles podría tener unos impactos ambientales preocupantes. Además, podrían darse repercusiones de daño ambiental en las líneas de evacuación, sobretodo si son de alta tensión. Con las centrales solares muy grandes se copia el modelo energético, económico y geográfico concentrado de las sucias energías fósiles derivadas del petróleo. Aunque todo lo grande no tiene porqué ser feo y agresivo, la realidad en energía solar es que lo pequeño suele ser mucho más hermoso. Los huertos solares han de tener una justa medida porque el sol brilla más por encima de nuestras casas. En consecuencia, las ayudas públicas deben ser orientadas preferentemente hacía la instalación de energía solar en edificios y en zonas industriales.

2. Descentralización energética

El modelo energético vigente está muy centralizado, es ineficiente, autoritario, y es poco democrático. Actualmente, las grandes centrales eléctricas de unas pocas empresas operan lejos de la vista y de la apreciación informada de l@s consumidor@s de energía. En cambio, un modelo ecológico solar debe significar que la energía se consuma más cerca de donde se produce, creando con ello una compenetración y sinergias entre la eficiencia, la proximidad y la protección de medio ambiente. Muchas más personas deben ser dueñas de su energía, y cuanto más se reparta la producción de energía sobre el territorio y entre la población, más ganan la sociedad y la naturaleza al mismo tiempo.

3. Autosuficiencia energética

En un futuro más verde se ganará seguridad, concienciación, responsabilidad, y eficiencia, ya que las casas producirán, consumirán e intercambiarán con la red. Hay que potenciar la autonomía energética de edificios, industrias e instalaciones de todo tipo, para que puedan tener energía propia, incluso si tuvieran que desconectarse de la red. El conocimiento y los sistemas tecnológicos basados en la eficiencia, geotermia, cogeneración, bioclimatismo y bioconstrucción, son unas herramientas muy útiles para asegurar la autosuficiencia energética.

4. La energía solar debe ser la regla y no la excepción.

El poder observar los paneles solares sobre las casas y edificios de nuestras ciudades debe ser la regla y no la excepción (como ocurre actualmente). Es urgente una legislación para la instalación obligatoria de paneles solares fotovoltaicos y térmicos en la casi totalidad de los edificios expuestos a suficiente sol. Es necesario eliminar del Código Técnico de Edificación la numerosas exenciones a la obligación de instalar energía solar térmica y obligar, además, la instalación de energía solar fotovoltaica. El gobierno central y los gobiernos autonómicos deben marcar unos objetivos y planes ambiciosos para la colocación de paneles solares en medio millón de viviendas y edificaciones antes del 2012.

5. La energía solar a favor de la experiencia estética y el paisaje.

Las instituciones autonómicas y estatales deben adoptar unos códigos de buenas prácticas para la integración armónica de los paneles solares en las edificaciones. Los valores estéticos de experiencia pueden compatibilizarse con los de eficacia. Además, se pueden fomentar incentivos y concursos para favorecer las integraciones más estéticas, armoniosas y eficientes. Hacen falta más ayudas públicas especiales para la integración de la energía solar en los edificios históricos y en los pequeños pueblos y ciudades.

6. Contra los monopolios sucios

Transparencia y tarifas justas y ecológicas Los consumidores deben poder elegir la fuente energética de su electricidad doméstica, tengan o no una instalación solar. La elección de la fuente energética debe ser fácil, y la claridad explicativa ha de darse en el recibo de la luz de cada mes, tal y como marca la legislación europea. La energía foltovoltaíca no debe sufrir la competencia desleal de unas tarifas eléctricas más baratas que favorecen a los monopolios energéticos contaminantes, y que desde hace décadas han gozado de subsidios públicos y del favoritismo del estado. Hay que acabar cuanto antes con el "déficit tarifario" que vende la electricidad por debajo de coste real. Ya es hora de tener unos precios justos que reflejan los reales costes externos y ambientales de cada fuente de producción energética. La desagregación de los grandes consorcios energéticos es necesaria para permitir un mercado más justo para las nuevas empresas pujantes en fuentes energéticas renovables, y al tiempo es más acorde con los derechos de los consumidores y ciudadanos, y con la salud del planeta.

7. Educación, investigación y ciencia para el futuro solar

Hay que orientar la investigación científico-técnica en energía y su financiación hacía las energías renovables. Con ello hay que cambiar la actual prioridad que destina la mayoría de los fondos públicos hacía la investigación y el desarrollo de los combustibles fósiles y de la energía nuclear. Con soluciones energéticas limpias y renovables, y en particular con la energía solar, se puede avanzar más y más rápido en la lucha contra el cambio climático. Hoy se están desarrollando grandes avances técnicos que podrán permitir la expansión masiva de las fuentes solares a unos precios cada vez más bajos y asequibles.

8. La ciudad debe ayudar al nacimiento de la época solar

Los ayuntamientos deben incluir objetivos de autoabastecimiento y de producción fotovoltaíca en sus planes urbanísticos. La planificación de nuevos barrios y construcciones deben tener en cuenta los balances energéticos implicados en la orientación del sol, las áreas de sombra, y han de dotarse de un mínimo porcentaje de superficie construida apta para la producción solar.

9. Mujeres con la energía solar

En los singulares papeles sociales que desarrollan en la vida social y familiar, las mujeres suelen ser gestoras directas del consumo familiar en la cotidianidad doméstica, y pueden favorecer con ello los hábitos responsables de ahorro energético y eficiencia, y la solidaridad con la salud del planeta. En el Sur las mujeres a menudo se encargan del trabajo de encontrar provisiones de madera y agua para las necesidades de sus casas y familia, dos recursos naturales básicos y cada vez más escasos, más degradados, y más difíciles de encontrar. Sus vidas y las de sus familias mejorarían sustancialmente con la instalación masiva de la energía solar para la iluminación, la extracción de agua, para cocinar y lavar. De esta manera, se podría luchar a la vez contra la desertización, la deforestación, y contra los impactos sociales y ecológicos del cambio climático en los países más afectados.

10. Transferencia tecnológica solar para el Sur

El Sur necesita programas integrales a favor de la energía solar mediante la liberalización de las reglas de la propiedad intelectual para permitir un mayor acceso a las nuevas tecnologías. Los países de Norte deben favorecer el desarrollo limpio en el Sur liberando ciertas patentes que se han conseguido gracias a la financiación pública. También hacen falta amplios proyectos de formación profesional, intercambios académicos y becas técnicas, para que los jóvenes del Sur puedan liderar las revoluciones solares que necesitan sus pueblos y sus amenazados ecosistemas vivientes.

David Hammerstein
Eurodiputado de Los Verdes

Fecha alta: 01/04/2008


Páginas: 1 2 3 4 5